
El doctor White dirige una serie de experimentos para lograr transplantar una cabeza humana. Ya ha conseguido realizar el trasplante con macacos. Corta la cabeza del bicho con escalpelo y tijeras –músculos, venas, nervios, tráquea, columna vertebral– y, después de ir haciendo todos los empalmes necesarios, atornilla la cabeza a unas placas metálicas fijadas en la columna. El animal después no puede girar la cabeza, pero sigue vivo.



















