
El laboratorio situado al lado del crematorium, se hace cada vez más estrecho: apenas 14 pares de gemelos todos ellos gitanos bastan para repletarlo. He dado ordenes para que sean colocados sobre la mesa de mármol pulida uno junto al otro para llevar a cabo su disección .
Mi ayudante entonces procede a inyectar cloroformo en sus corazones, matándoles instantáneamente. Sus cuerpos imperfectos, dado su origen, carecen de cualquier interés para mí, pese a ello dedico algun tiempo para observar meticulosamente cada pedazo y órgano.



















