Sócrates visitó ayer nuestra Escuela. En cuanto cruzó la puerta comenzó a fastidiarnos para que cada una de nosotras definieramos las palabras que usabamos. Fue tanto mi disgusto que tuve que salir corriendo hacia el patio a fumarme un cigarrillo en un desesperado intento por abatir el suplicio que este hombre me provocaba. Siempre metiéndose en los asuntos ajenos. “¿ De donde vienes y hacia donde vas?”. Es un verdadero imbécil.
Mientras seguía la espiral de humo me entró curiosidad por saber que opinaría él de los Diccionarios. Me dirigí a la Biblioteca y solicité uno. Busqué la palabra “creencia” , y apareció “principio aceptado por verdadero”. Entonces busqué “verdadero” y decía “en concordancia con los hechos”. Los hechos son sucesos o cosas de las que se tiene constancia de su existencia. La Existencia es poseer el Ser. El Ser es algo que Existe. Lo que a su vez significa algo que posee el Ser. De pronto comprendí que Sócrates y el Diccionario eran lo mismo: Un fanfarrón sabelotodo que le gusta presumir acerca de cosas sobre las cuales ya tiene respuesta.
Me fumé otro cigarro. La espiral de humo ascendía ahora por mi cerebro de muñeca. Las palabras que uno busca en el diccionario se conocen como entradas. Lo que es en sí una Paradoja ya que es uno el que entra en ellas, y antes de que te des cuenta, en vez de llegar al fin, entras ¡HORROR!, en otra entrada. Aristóteles que vino al día siguiente afirmó que el mundo era redondo porque el horizonte siempre retrocedía cuando uno avanzaba hacia él. Creo que esa es la sensacion que se tendría si se pudiera caminar por un Diccionario. Uno pensaría que está yendo hacia el refugio del significado, que está en el centro; en cambio se encontraría en medio de un sendero confuso, circular y demente que no hace más que dispararnos de una palabra a otra.
He leído que el primer Diccionario fue escrito por un par de sujetos desquiciados. Uno de ellos era adicto al Opio y se desvivía buscando definiciones en viajes alucinantes. El otro redactaba textos desde un manicomio, bajo los efectos de una Sífilis no tratada que lo hacía desvariar. Estaba convencido que los Irlandeses lo odiaban y que además era el asesino de un hombre inocente. Todo esto me lleva a pensar que no es ninguna sorpresa que un Diccionario parezca también algo demente, lleno de pasajes psicodélicos, espejismos de significados y definiciones de definiciones de definiciones que forman espirales infinitas y abrumadores. ¡No vuelvo a abrir jamás uno, de eso si que estoy segura!












June 25th, 2005 at 4:37 pm
Lo que me es desagrable (leer), lo puedes lograr a traves de la forma que relatas, algo de filosofia. Dejas enseñanza para lo que somos en este mundo.
June 26th, 2005 at 12:10 am
Has logrado lo que te proponías, sacarme de mi guarida de murciélago-gato -que ni duerme boca bajo ni goza boca arriba- para llegar volando hasta la genial orilla de tus locuras. Tienes un blog con diván propio. Debo estar loco, pero te voy a linkear. La vida es tan simple para que las compliques con más preguntas. Ya sabes que el que piensa pierde. Eso ya lo sabía Sócrates que nada sabía, y también los que nos inventan diccionarios.
June 26th, 2005 at 12:54 am
BRAVO! BRAVO! Quiero más vivencias de la muñeca ok?
otra cosa, yo no soy de Mexico, pero quisiera ver si adivinas
June 26th, 2005 at 1:16 pm
Muy buen texto. Escribes genial. Eso a parte de que tu página es interesante.
P.D: He seguido tu recomendación , me he pasado del colágeno al Botox (escuece…)
June 26th, 2005 at 8:13 pm
Murcielagato :
Me extravío en divagaciones y su respuesta aunque encantadora, no ha hecho más que empeorar mi estado. ¿Ve como me pierdo porque pienso? Pienso en como dejar de pensar. Es una jirafa abriendo un quitasol al interior de mi craneo .
Lo que ha sugerido, eso de : Boca arriba-boca-bajo me ha dejado perpleja. Creo que a esta edad no debería estar disfrutando de ese tipo de placeres semánticos ¿Usted que opina?
Bien, es todo. Ah… casi lo olvido, sucedió algo muy divertido el otro día. La cosa es que he visitado su oscuro sitio y en un acto de extrema vanidad mi “self” confundió a ese Oscar Orellana - el de sus enlaces- con el lugar donde yo habito, osea La Exhibición Perturbada. No sé si es porque es un completo imbécil o porque tiene ese mismo nombre. Eso sí, se tratataría de un imbécil chileno, más joven y un poco más atractivo. Yo como solo soy muñeca filosofa no puedo dar fe de lo último.
Hago gestiones para enlazarlo, estoy convencida que muy pronto me apropiaré del sitio. Me cuesta filosofar entre tantos monstruos y prodigios.
June 27th, 2005 at 6:58 pm
Un saludo, aquí también, para la gran Emilia.
June 28th, 2005 at 1:07 pm
Por favor, doña Emilia, no se me agobie. Estoy encantado con su sabiduría y con su sentido del humor. Le doy las gracias por incluirme en el círculo de sus afectos. Un afecto que ya tiene un equivalente en el mío.
June 30th, 2005 at 8:12 am
Ayy esta muñeca como siempre nos pone a pensar…
July 3rd, 2005 at 4:58 pm
Lo felicio por el articulo, y quisiera hacerle una pregunta la muñeca Emilia de este blog, esta inspirada en aquella muñeca Emilia de los libros de aventuras educativas del genial esritor brasilero Monteiro Lobato ??? Tengo la coleccion completa de estas obras y las he leido de pequeño, y ahora casi a los 30 años las estoy leyendo nuevamente. Un abrazo desde Argentina