La “siniestra” afición del pueblo mexicano a todo lo que tenga que ver con sus muertos, (difícil de entender racionalmente pero culturalmente apasionante) tiene, como no podía ser de otra manera, una extensa (y generalmente impecable) representación “bitacorera”. A clasicos de siempre como “exhibición perturbada” o “canibalitum” se van uniendo otros, más recientes pero no por ello menos inquietantes y obsesivos. Para muestra basta con echar un vistazo a la insólita “la entrada cuesta la razón”.
Borjamari.
Borjamari un alcance: Esta Exhibición perturba desde Chile no México. Debo decir que el rigor y nivel de tus críticas parafraseandote va: EN BAJA




