Tu sexo
es una jirafa
creciéndome
en el cráneo
beso incrustado
sobre mis axilas
recién afeitadas.
Malabarista precioso
que por la salida ingresa
cuando la entrada
no consigue.
Encaminas tu tallo
hasta mi boca,
donde se indaga
en el sabor
donde algo
se tuerce.
Imagino un río
iluminándome el rostro.













