Mi mente parece ser solo la prolongación infinita de esa gigantesca mesa. Ahí están, uno encima de otro; Marcé, Nemilow, Witkouski, Mellusi y Crocq. Escojo Marcé y todo el resto cae al suelo.
Primer párrafo : “La mujer alimenta en sí misma un órgano susceptible de borrascosos espasmos, que la domina despóticamente y que excita en su fantasía ilusiones y apariencias casi siempre perversas…” No alcanzo a terminar. Levanto la mirada. Un hombre desde el mesón indica los libros todavía sobre el piso.
Cuando me inclino a recogerlos noto que algo se ha desprendido de entre ellos. Se trata de la fotografía de una boda en la cual la mayor parte de los retratados presenta una raya sobre los ojos. Una especie de venda que alguien trazó no sé por qué motivo y que admito ha logrado intimidarme. Miro a mí alrededor y la guardo en uno de mis bolsillos. Espero unos minutos y luego me acerco cargando todos los libros hacia donde se encuentra el hombre. Parada frente a él no me he atrevido a mirarlo. Su voz cae desde lo alto mientras firmo nerviosa la solicitud de registro. He salido muy rápido de la biblioteca sin voltear ni detenerme, apretando la imagen fuertemente.
Mientras camino de regreso no dejo de pensar en la pareja de novios ni por un instante. Vencida por la curiosidad me detengo en medio de una plaza despejada. Bebo un poco de agua y me apoyo en una columna. Extraigo la foto y la examino. Si no fuese por esa espesa mancha -pienso- no se distinguiría en nada de otras que he visto antes. Entonces la doy vuelta. Al reverso un nuevo descubrimiento:
Se aprecia escrita una pequeña nota:
“Esta noche he leído una comparación tan sutil como encantadora: El profesor K.M. Krschischjowes estudia siguiendo métodos psicológicos, el sistema nervioso de una perra en periodo de celo, el cual correspondería biológicamente a la época de menstruación de una mujer. Observa además que durante dicha fase, el cerebro de ésta, posee una sensibilidad reducida y sus reflejos -que según la escuela de Paxilow deben considerarse como los elementos fundamentales del “alma”-, aparecen debilitados hallándose por tanto, expuesta a una forma extraña de anestesia y crueldad”.
En un extremo con letras impresas minúsclas se alcanza a leer: Harold Years (tachado) y su esposa Catalina Pearson















July 21st, 2005 at 9:23 am
Permíteme añadir, si no es molestia, alguna información adicional.
Dos siniestros personajes mantienen sus ojos descubiertos. Uno parece ser más joven, casi niño, y se mantiene detrás de la novia como sosteniendo el velo que con anterioridad de aquel inseguro “sí quiero” Harold había retirado hacia atrás.
El otro personaje, a la derecha, también parece un niño. De hecho le llamaban “El Niño”, aunque relmente padecía una enfermedad que a los 8 años le obligo a permanecer siempre sentado, incluso para dormir. Su crecimiento se detuvo y se congeló la expresión de su cara.
El Niño, sostiene en su mano derecha un pequeño bastón con el que acercaba y alejaba los objetos que tenía a su alrededor para no solicitar ayuda de ningún familiar.
Dos años después de la boda ambos personajes se pusieron de acuerdo. Lo que ocurrió después es conocido por todos.
—
PD: Respecto a nuestro asunto BC/BN y tus inquietudes sobre la relación P/N creo que no deseas que desvelemos todavía todos los datos. Algunas pistas quizá, para incrementar la conmoción que persigue la idea fija, but not yet…
July 21st, 2005 at 9:25 am
Después de colgar el post he visto que de la anatomista esto es la Parte I. No he querido desvelar nada que tuvieras previsto para la segunda parte…
July 21st, 2005 at 1:58 pm
En vilo, con el suspense apretándonos, así nos dejas con esta Parte I. Cuento nueve mujeres en la foto. La narradora es mujer. El misterio se resolverá por ahí, aunque esos niños inquietantes…
Y hablando de todo un poco (¿es chula esta expresión, eh?), inquieto estoy yo asismismo por el asunto M/EP, también en el aire, en intensa intriga.
July 21st, 2005 at 2:37 pm
Otro más en mi pecera:
Pornografía
con tu genuflexión
y con la mía
(Respetando la métrica, pero quizá demasiado armónico. Seguiremos con el asunto Haiku.)
July 21st, 2005 at 3:16 pm
Ponete ropa carajooooooooooo!!
Muy bueno el blog
July 21st, 2005 at 3:36 pm
Para Mariana:
Mientras redacto una respuesta -muy mal/pensada-
Te dejo un estimulante texto musicalizado (otra vez por nuestro poeta maldito J. Gonzalez) , como parte de nuestra Terapia “activando el placer”.
Ahí va dedicado
a Elbereh :
Con suavidad:
(Preciosa)
Llego como una ilusión
tan distinto a tus amigos
y me apoyo en la pared
para hablarte de aventuras
traigo las lluvias del trópico
mil sabores tu te ries
logro mirarte los dientes
me emocionas y me haces callar
Toda tu semana igual
el trabajo los estudios
con tu espíritu dormido esperando a que yo
llegue de tan lejos
yo te poseo sin tocar… nada y sin hablar te anuncio
Voy a desnudarte voy a estrecharte
contra la pared
oleré tu cuerpo mojaré tu pelo
con suavidad
Muchos te quieren amar
como si fueran gimnastas
conquistarte y hasta enamorarse
yo te acaricio sin tocar… nada
y sin hablar te anuncio
Voy a desnudarte voy a estrecharte
contra la pared
oleré tu cuerpo mojaré tu pelo
con suavidad
(Preciosa)
Estoy entrando en tu cuerpo… ¿sientes?
hasta moder tu corazón
July 22nd, 2005 at 12:25 am
Mariana está complacida, pues al igual que las bestias ella se tranquiliza con la música.
Te manda agradecer el hermoso detalle, pues una sirena le ha robado la voz justo después de escuchar la canción.