Esta mañana ocurrió por fin la anunciada visita de Don Julio Cerone. Todas, incluida nuestra profesora, dimos un tremendo grito cuando su imponente figura atravesó la puerta de la Escuela para Muñecas Filósofas.
Aunque algunas se niegan a admitirlo, no cabe duda que se trató de un grito inspirado por el miedo pero también por el deseo. Entonces comprendí que a veces la virilidad se acomoda perfectamente con el histerismo.
Tras recorrernos de pie a cabeza con una mirada que no sabría describir se apresuró en señalar que nos dirigiesemos a él como Nicho y no como Julio. En vista que este primer nombre le ofrecía una mayor “comodidad hermética” según sus propias palabras. De inmediato levanté la mano para demandar mayor claridad sobre tal capricho.
- De capricho nada. Respondió.
Mi voluntad de ser llamado así, pues no lo sé, es algo literario.” Nicho” significa tumba - tumbado- hueco, cavidad, y cuevatura.
Permaneció callado por un rato con los ojos fijos en la ventana por la cual se distinguía a otras muñecas practicando la indiferecia filosófica mientras saltaban la cuerda en el patio.
Luego continuó con esa voz profunda que solo los sabios poseen.
“Como me encanta Proust, y éste escribía acostado. Me imagino retirado del tiempo, tumbado en una cama, que ha sido colocada en un hueco hecho en una pared. Leyendo, escribiendo. Atendido por una multitud de enfermeras revestidas -muy poco- como esas mujeres apelotonadas que… “. Al pronunciar la palabra “apelotonadas” nuestra maestra se acercó rápidamente a él y le susurró algo al oído.
- Pero basta de hablar sobre cosas sin trascendencia- Dijo.
Proust, Marcel Proust y En busca del Tiempo Perdido. Ese si que es un tema importante.
-A ver . La muñeca que acaba de preguntar.
Sí. Usted señorita Emilia. Abra su Enciclopedia y lea al resto de la clase que nos señala acerca de esta magnifica obra.
Con algo de enfado busqué la entrada: Proust, Tiempo . Y comencé a leer en voz alta sin ocultar en absoluto la satisfacción que me envolvía:
En busca del Tiempo Perdido:
1.” Obra de genio escrita en cama. Se inicia con el narrador hundido entre las sábanas. Aunque rara vez sea leida por mucho tiempo sobre un colchón sin quedarse dormido.
2. A decir verdad, rara vez se la lee pese a que se hable de ella con frecuencia y haya influido sobre muchas personas que no la leyeron ni la leeran jamás. Quizá estimuladas por la excitación de esperar a que se mencione a este tal Marcel Proust en una cena a la cual se ha sido invitado. Lo cual puede llegar a suceder hasta 3 veces en un año.”
- Interesante. Interesante. Interesante . Continuó repitiendo Don Nicho al tiempo que cruzaba el salón para situarse frente a la otra ventana que daba al gimnasio donde más muñecas iniciaban después del recreo su rutina diaria de educación física pero siempre con actitud de indiferencia filosófica.












September 13th, 2005 at 8:16 pm
Aciertas con esa pose frente a la otra ventana, la del gimnasio…
¡Qué bueno este post!
Ah, por cierto, Emilia, ¿qué hay del asunto de las etiquetas?
September 13th, 2005 at 10:12 pm
http://www.elmundo.es/elmundo/2004/01/31/sociedad/1075569176.html
September 14th, 2005 at 4:07 am
Que gusto es tener a Emilia de regreso.
Y que hermoso es escribir en cama, siempre en cama. Yo lo hago porque es donde más sueño.
September 14th, 2005 at 4:09 am
Por cierto, tu fuiste quien me presiono hasta hacer mi blog, y ahora no me lees. MMMMM.
September 14th, 2005 at 2:13 pm
Fantástico. Lo de las muñecas genial, y ni se diga Proust, que ha influído en mi muchísimo, sobre todo cuando escribo cuentos breves. A veces, quisiera tenerlo en mi biblioteca, pero el libro ocupa mucho espacio.
Salud
September 14th, 2005 at 4:36 pm
Qué excelente post. Me encanta Proust. Tu escrito me ha cautivado, realmente que sí.
September 14th, 2005 at 7:10 pm
Cuida a esas muñecas indiferentes, que se te van a ir de las manos.
September 14th, 2005 at 9:04 pm
una muñeca inspirada por un alto nombre.
Sus articulaciones no refrenan el deseo hacia lo que comienza.
September 15th, 2005 at 10:26 am
http://elnicho.blogspot.com/2005/06/hagamos-un-esfuerzo-de-sntesis.html
December 21st, 2005 at 1:12 am
Muerto, no faltarán manos piadosas que me tiren por la baranda; mi sepultura será el aire insondable; mi cuerpo se hundirá largamente y se corromperá y disolverá en el viento engendrado por la caída, que es infinita.
(de algún cuento de alguien)