Si su interés es saber sobre mí entonces mejor lárguense. En cuanto a El Perfume diré apenas esto: Escribir un libro como ése ha sido una cosa horrible.
Lo esencial son las esencias. Eso lo descubrí a los 9 años con la lectura de una carta escrita por Catalina de Siena a su confesor. En ella relata como es decapitado un joven noble acusado de traidor:
“ He logrado convertirlo horas antes de su ejecución. Para reforzar su fe decido acompañarlo hasta el momento de su muerte. Arrodillada frente al tronco, sostengo su cabeza hasta que cae cortada entre mis manos. Cuando él descansó, mi propia alma quedó en paz y armonía. Sumida en una fragancia tan intensa emanada de la sangre, que no fui capaz de quitar de mí el olor que me había impregnado “
Desde aquel día mientras otros sueñan con pies cabezas o senos yo solo puedo imaginar el paraíso oculto en esas fosas translucidas. De todos los sentidos el olfato continúa siendo el más incomprendido. Todo su proceso es un misterio.
La admiración que siento por la nariz se ha convertido en verdadera idolatría y su estudio en una suma de datos que almaceno cuidadosamente. San José de Cupertino por ejemplo reconocía los pecados de la carne por sus efluvios. La pus de San Juan de la Cruz fue alabada porque desprendía el aroma de las azucenas. A San Pacomio le provocaba nausea oler a los herejes. Y así, como si de una curiosa santidad de los olores se tratase.
Es una lástima pero al mismo tiempo una bendición que los olores permanezcan innominados, ajenos al lenguaje. Como también lo es, que el olfato se sature con tanta facilidad y que la fragancia más suave ceda ante el hedor de un animal muerto aferrándose a nosotros. De igual modo su volumen. La primera inhalación es la más intensa. La segunda un poco menos. La tercera deslucida y así sucesivamente hasta un punto en el cual se puede estar oliendo una flor o un cadáver sin apreciar la diferencia. Pero si alguien nos acerca luego un jacinto, la entrada a ese extraño imperio se vuelve a abrir hasta que una vez más agotado el sentido se cierra al placer.
Seguir viviendo de perder el olfato sería inútil, insoportable. La nariz es el órgano de la melancolía y la memoria. Incluso el gusto nace del vínculo nariz lengua. Se puede degustar aún careciendo de esa babosa viscosa que es la última. Ya lo demostró LeCat en 1750 con sus experimentos de niños sin lengua.
Cuanto más bello es algo mayor es el riesgo de sufrir actos demenciales. En la India durante miles de años se cortó la nariz como castigo al adulterio. Algunos, afligidos por la crueldad, se dieron a la tarea de reparar el daño. Primero limpiaban los bordes de la cicatriz. Continuaban levantando un trozo largo y angosto de piel de la frente que rotaban hacia abajo y suturaban al muñón hasta llenar el espacio entre las mejillas y el injerto. Sólo entonces cortaban la banda de piel entre las cejas y tras delicados ajustes daban a todo eso forma de nariz, manteniendo abiertas las fosas con la ayuda de dos tubos metálicos.
Eremita, fantasma, bizarro, llámenme como quieran. Hablar de mí poco importa comparado con este hallazgo: Gaspare Tagliacozzi, Anatomista de Bolonia, modificador del método usado en la India. Levantaba 3 lados de un rectángulo marcado en el brazo del paciente y cosía el extremo libre al muñón de la nariz. Para luego inmovilizar al mutilado con una chaqueta de cuero y metal. Con el rostro pegado a la axila, lo dejaba en esa posición durante 40 días y 40 noches.
La técnica en sí brillante perdió popularidad cuando comenzó a circular el rumor que la nariz de un reconocido duque había sido la espalda de un portero, asunto que escandalizó a todos. Además se pensó que si el donante moría antes que su receptor la nariz comenzaría a ennegrecerse de inmediato y a secarse hasta terminar desprendiéndose.
Es una historia fabulosa pienso mientras observo como la habitación se transforma en una pequeña nariz, tan pequeña y que me encierra de tal forma que al respirarla se lleva a sí misma.












September 28th, 2005 at 2:03 am
El aroma no se pierde, nosotros somos los que nos perdemos en el. Como pasa con el aroma del amado, o incluso en de la abuela, o tal vez solo el de algun lugar que hemos visitado.
Con desagrado para San Pancomio mi olor es muy agradable, aun después de intensa actividad física.
Y como aquellos injertos, me desprendo. Desprendámonos.
September 28th, 2005 at 6:00 pm
Lo que tengo intención de hacer es producir un perfume que ejerza en el hombre el mismo efecto electrizante que el olor de una perra en celo ejerce sobre un perro. ¡Una gotita bastará! El hombre perderá el control de sí mismo. ¡Se arrancará los pantalones y violará a la dama allí mismo!
Monsieur Cornelius y su nueva fragancia “Perra”.
September 28th, 2005 at 6:50 pm
Amigo, cuando te leo, suelo pensar que algo huele mal en esa Dinamarca exótica que debe ser tu mente. Y ese olor, esa cochambre, atrae la atención de mi nariz cansada de tanto lo mismo. Como siempre, su lectura trae un grato sabor de extrañeza.
Salud.
September 28th, 2005 at 10:06 pm
Dice Rushdie (tampoco es una eminencia como para citarle) que escribir es como torear, más intenso cuanto más pegado el toro esté al cuerpo. Pégatelo.
September 28th, 2005 at 11:01 pm
caray. Hasta que sé de alguien que le de tanta importancia al olor como yo.
Eso de los olores es increíble. Cómo se quedan almacenados tantos recuerdos que con una sola olfateada a algo olvidado se viene ese recuerdo de manera tan vívida. Para tu buena o mala suerte.
September 29th, 2005 at 1:11 pm
No sé de qué hablas en el Pez, Exhibidor. Sobre lo que dices, nadie duda ni de tu sinceridad ni de tu brillantez, yo la celebro siempre que te leo.
September 29th, 2005 at 1:18 pm
http://erosxtanatos.blogspot.com/2005/09/xxxxx-adoro-mi-propio-olor.html
September 30th, 2005 at 7:41 pm
El aroma de una gota de perfume
sobre el olor del amante
algo sublime destruye.
October 5th, 2005 at 7:24 pm
Aqua marina, esencia de concha.
http://www.riechmichund.com/
Un poco más logrado que el Adorama de John Waters.
October 5th, 2005 at 11:38 pm
Llegué aquí por una recomendación de fedosy en mi blog. Ayer subí un post sobre El Perfume.
Este mundo de los blogs, de cómo nos vamos conociendo y vamos descubriendo maravillas, me encanta.
Muy bueno este espacio. Volveré muy muy seguido.
Un saludo
November 15th, 2006 at 12:58 am
Como podes decir algo asi de un gran libro, mas respeto ignorante, el existencialismo es mas grande que vos, comportate
June 28th, 2007 at 11:22 pm
El aroma es la memoria del alma… Por eso volvemos a ser niños cuando olemos o probamos algo que nos recuerda la infancia…