Posted on 27 October 2005 by admin
Animado tanto por las interesantes anal-ogías como por los experimentos museológicos expuestos en el ojo en la mano he resuelto esta misma tarde dar comienzo a mi propia Historia Ficticia del Implante.
Por ello, acá me tienen posando junto a una escultura de Hermafrodita en actitud Pigmaliónica. Y si de resoluciones se trata, decido también se me titule Benjamina, en honor al gentil médico: Doctor Harry Benjamín, quien me explica extraños procesos que aún no entiendo pero que ya disfruto.
Segundos atrás acaba de pasar un señor algo atractivo que se hace llamar André Malraux. Lo sé porque sin que nadie lo advirtiera ha tenido el descaro de dejar una pequeña nota sobre mis pies. En ella ha escrito :
” Benjamina:
Al comtemplarla no puedo evitar pensar que toda creación es, en su origen la lucha de una forma en potencia, contra una forma imitada. Tiene usted aquí mi dirección por si deseara alguna de estas noches profundizar. Sí, eso. Profundizar en el tema”
Posted on 27 October 2005 by admin
Y sin embargo, pocos lo recuerdan. Que rápido se olvida el espanto, la fatalidad. Acerco el libro donde con palabras alguien intenta encerrar el horror de aquella noche. No lo abro. Mis ojos se hunden en la imagen del auto suspendido al borde del acantilado y el mar, siempre el mar, aguardándolos. Pero ni la blanca violencia de aquellas olas o la fuerza asfixiante del viento podrían barrer el contorno de sus caras, el sonido de sus voces.
Suelto el libro que no leeré jamás. Su historia, la ecuación humana que no es otra cosa que la maldad, ya habita y se reproduce en mi mente.
Ocurrió en julio. Un jueves de 1970…
Posted on 25 October 2005 by admin
Es interesante el problema de la tonta degradación que el personaje de la nínfula que yo inventé en 1955 ha sufrido entre el gran público. No sólo la perversidad de la pobre criatura fue grotescamente exagerada sino el aspecto físico, la edad, todo fue modificado por ilustraciones en publicaciones extranjeras. Muchachas de 20 años o más, pavas, gatas callejeras, modelos baratas, o simples delincuentes de largas piernas, son llamadas nínfulas o en revistas italianas, francesas, alemanas. Y las cubiertas de las traducciones turcas o árabes. El colmo de la estupidez. Representan a una joven de contornos opulentos, con melena rubia, imaginada por idiotas que jamás leyeron el libro. En realidad, Lolita es una niña mientras que Mr. Humbert es un hombre maduro, el abismo de la edad produce el vacío entre ellos; entre ese vacío, ese vértigo, la seducción, atracción de un peligro mortal.
La imaginación del triste sátiro, convierte en criatura mágica a aquella colegiala tan trivial y normal en su género como el poeta frustrado Humbert lo es en el suyo. Fuera de la mirada maníaca de Mr. Humbert no hay nínfula. Lolita, la nínfula, sólo existe a través de la obsesión que destruye a Humbert. Éste es un aspecto esencial de un libro singular que ha sido falseado por una popularidad artificiosa”
Vladimir Nabokov
Posted on 14 October 2005 by admin
La sombra que en cuerpo se convierte
ejercita la piel que lo rodea.
Es amargo y áspero, lo que crea
la mancha de ese muerto que no advierte
Su ojo no ve, su mano no toca
el misterio en los inicios.
Abre el labio su otra boca
muerde besos que son vicios.
La sombra que es nada le miente,
en la ronda de los locos todo es bello.
El idiota sabio y el ausente presente
un cuerpo que salta de la viga al cuello.
Nunca digas que soy, me sonrojo
el agua es oscura tiene el alma helada,
al fondo de ella los días arrojo
cae sobre mí la vida devastada.
Si trago de esa verdad parda y falsa,
es porque el hambre llega, se estira.
Sus dedos flotan sin hallar la balsa
donde la mente cree que piensa cuando delira.
Posted on 11 October 2005 by admin

“LA NIÑA
La pequeña se duerme
sin dejar de tener su muñeca abrazada;
y ese adormecer llenará su pensamiento naciente
de miles y miles de sueños oro.”
La pequeña se adormece
no es mi aliento
Otro aire la mece
La pequeña se duerme
me quedaré cerca
por si desea verme
Posted on 08 October 2005 by admin
Posted on 01 October 2005 by admin

Y aquí tienes
la belleza incierta
Su brillo escarlata
La belleza
que solo el roce delata
Pero observa bien
cuan delicado es mi Bonnet
Tan distinto al de esas putas
que presumen de su
Mal Francés
¿ Por qué arde la espada
su noche
en vapores de mercurio?
¿ Por qué repites
que este cuerpo
no se parece a ninguno?
Ahora ven
Desálmame
Sí. Desálmame
Pero no intentes
quitarme el sombrero
Porque si lo haces
Muero