Las Arañas

Posted on 19 January 2006 by admin

las arañas tejen los retratos de quienes realizan hechos malvados

“Cuando las arañas comienzan a acercarse es mejor quedarse quieto porque si te mueves de inmediato aparecen otras”. Así respondo a los periodistas que insisten en venir a nuestra casa.

Anoche han mostrado otra vez a mamá por la tele. La cámara la sigue mientras ella lava y examina la ropa que luego plancha para terminar depositando en pequeñas bolsas de plástico. Después sale agachada poniendo una toalla bajo la puerta de mi dormitorio. Entonces aparezco yo. Estoy acostado. Sobre el velador que hay junto a mi cama se puede ver un cenicero donde comienza una delgada línea de humo que llega casi hasta el techo. Mamá asegura que de esta forma mantiene alejadas a las arañas.

La primera mordedura fue hace ocho años. Es algo difícil de explicar. Al inicio se siente como una rara inquietud seguida de un dolor desesperante que te obliga a contraer y contorsionar todo el cuerpo. La piel suda y solo si se hunde la cara contra algo la náusea pasa.

El caso se ha convertido en todo un misterio para especialistas que no logran explicar el efecto que produzco sobre ellas. Siendo a su juicio lo más enigmático, el hecho que las mordeduras sean siempre en la misma área. Esto es, el lado izquierdo de mi cuerpo sobre la espalda, a la altura del cuello.

Antes que el asunto se hiciera público los ataques se reducían al dormitorio. Ahora sin embargo, se producen en cualquier parte. En casa de la abuela, en oficinas de periódicos, salas de espera, en el colegio incluso en la fiscalía, donde esta mañana por tercera vez se nos ha hecho declarar junto a doctores y otros expertos, uno de los cuales sostiene que le parece inexplicable que las arañas me hayan mordido en el mismo lado, 16 veces, sólo a mi y no a mi madre ni al resto de mis hermanos. Agregó que jamás había conocido un caso como el mío, encontrando en la literatura registro solo de una persona mordida en cuatro ocasiones.

-”Es increíble. Acá claramente existe un caso de trofismo. De atracción de arañas hacia una persona que hay que investigar”

declararía más tarde el mismo experto a los medios.

Durante los meses que siguieron los ataques cesaron y con ellos también el interés periodístico y de la ciencia. Como secuela de las mordeduras presento perdida de la movilidad de mi lado izquierdo. Además de extensas zonas de piel infectada o ya muerta.

Ayer a la salida del hospital nos pusimos a conversar bajo un árbol. Entonces observé la figura de papá cruzar la calle y avanzar hacia nosotros con más exámenes médicos bajo el brazo. En minutos empezaron a descender de nuevo las arañas por el tronco del árbol.

4 Comments For This Post

  1. el pez Says:

    no hay nada como un buen mordisco en el cuello

  2. Nicho Says:

    Pues que me ha encantado.
    Hay unos versos de Gimferrer que cito mucho, y que a lo mejor vienen ahora a cuento:
    “A veces, en las tardes de tormenta, una araña rojiza se posa en los cristales
    y por sus ojos miran fijamente los bosques embrujados”.

    El árbol hembra lujurioso de abajo posiblemente sea una nido/hura de arañas, de esas que pican y te succionan la sangre con indiferencia filosófica.

  3. Mariana Says:

    Me ha gustado eso de la sensación inquietante, y menos mal que eran arañas y no gérmenes.

  4. Luciérnaga Says:

    Odio las arañas, me pareció desesperante.

Leave a Reply

Advertise Here
Advertise Here

 

January 2006
M T W T F S S
« Dec   Feb »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Blogroll


INFORMATION