” Lo bueno: gracias a tu nota he conocido esta sobrecogedora historia. Lo malo: he descubierto en ti al rey del ripio. ¡Qué rimas más desafortunadas, más forzadas! “J. Munguía
No todo el mundo posee los buenos y anales dotes de su maravillosa narrativa, que montada en una nube de se propaga invisible por los cielos.
desde acá abajo, su Rey Oscar Protoculo para Cortesanas:
Cada vez que se diriga al Rey, debe arrodillarse. Su Majestad es viciosa, siempre tiene ganas. Aún así, con la boca llena, jamás olvide sus “buenos modales”
Oh, Majestad, gracias por revelarnos a este escritor extraordinario. He quedado fascinado por la musicalidad de su prosa (un ejemplo:
“Siempre había fingido mi ataque de llanto de las mañanas se puede decir que con estoicismo, con naturalidad. Apenabas quedaba solo en casa (mi mujer iba, primero, a dejar a Luisito en el preescolar;”; “No se lo dijo a los periodistas, pero apenas llegar a su casa le plantaba un beso en la boca al joven en turno.”); la elección de los temas (lean su blog, recréense) la intriga irresistible de sus historias (”Entonces, Rodrigo se le irá encima a arañazos, a jalones de pelo. Él no se defenderá. Rodrigo se incorporará al fin, rescatará el corazón del suelo y lo romperá en muchos pedacitos.”). La divina colocación de los adjetivos (desde “buenos modales” hasta donde ustedes quieran).Etcétera. Además tiene un currículo de la hostia.
Perdona la redundancia, pero gracias de nuevo, Señor.
Es algo triste imaginar un curri/Culo joven con tan buenos modales. A esa edad - cuando aún nadie le coronaba Rey- ya se comportaba Oscar como el Archiputti cortesAno que ahora es.
De lo forzado
A usted Nicho
a quien todo se lo he dicho
que quede de entredicho
que su bicho es mi capricho.
A usted Nicho
a quien siempre he dicho:
“Que aburrido ser escritor
prefiero el texticulo
de su gran escrotor”
aja! un soplo de comas mal puestas llega de pronto.
aja! y ahora lo recuerdo todo:
Se trata de un tipo que escribe. Iba a añadir culo, pero los culos añadidos me gustan demasiado. Además, por esta vez intento prescindir de ese enorme yOOO.
Se trata de lloriqueos vargasllosistas por un libro no firmado.
Se trata de polémicas de orden enciclopedico y saramagotico.
Se trata de duelos aristotelicos mientras Aristófanes muere de aburrimiento sentado en una nube.
Aja ! No se trata de mí.
Óscar: lleva usted las cosas demasiado lejos. Es increíble su afán de notoriedad. Quizá debí decirle de otra manera -aunque al principio entendí, por su primera respuesta, que lo había tomado con humor; con humor fue que perpetré la parodia de sus versos, permitiéndome incluso enviarle un saludo cordial- que su texto estaba plagado de ripios. Una disculpa si lo ofendí. De todos modos, no lo creía capaz de armar toda esta porquería. Me asombra y decepciona, pues no lo esperaba de él, que Fedosy Santaella apoye todo esto. Usted espera, Óscar, que yo le responda sus fútiles ataques y los de sus compinches, que le siga el juego. Discúlpeme nuevamente, pero no lo haré. Aquí se acabaron mis visitas y comentarios a este ejercicio malsano de exhibicionismo que es su blog.
“ejercicio malsano de exhibicionismo” ¿ por qué me elogia y luego dice que no vuelve más?. No tuvimos tiempo ni para desnudarnos.
Tendrá usted muy buenos anales pero su retórica del placer no es nada prolija.
p/*k: No tengo compinches tengo amantes. Sepa además que los exhibicionistas actuamos solos. Necesitamos de alguien que esté del otro lado observando
(lógica discreta de los malos modales)
February 23rd, 2006 at 6:03 pm
No todo el mundo posee los buenos y anales dotes de su maravillosa narrativa, que montada en una nube de
se propaga invisible por los cielos.
desde acá abajo, su Rey Oscar
Protoculo para Cortesanas:
Cada vez que se diriga al Rey, debe arrodillarse. Su Majestad es viciosa, siempre tiene ganas. Aún así, con la boca llena, jamás olvide sus “buenos modales”
February 23rd, 2006 at 7:12 pm
Oh, Majestad, gracias por revelarnos a este escritor extraordinario. He quedado fascinado por la musicalidad de su prosa (un ejemplo:
“Siempre había fingido mi ataque de llanto de las mañanas se puede decir que con estoicismo, con naturalidad. Apenabas quedaba solo en casa (mi mujer iba, primero, a dejar a Luisito en el preescolar;”; “No se lo dijo a los periodistas, pero apenas llegar a su casa le plantaba un beso en la boca al joven en turno.”); la elección de los temas (lean su blog, recréense) la intriga irresistible de sus historias (”Entonces, Rodrigo se le irá encima a arañazos, a jalones de pelo. Él no se defenderá. Rodrigo se incorporará al fin, rescatará el corazón del suelo y lo romperá en muchos pedacitos.”). La divina colocación de los adjetivos (desde “buenos modales” hasta donde ustedes quieran).Etcétera. Además tiene un currículo de la hostia.
Perdona la redundancia, pero gracias de nuevo, Señor.
February 23rd, 2006 at 8:38 pm
Es algo triste imaginar un curri/Culo joven con tan buenos modales. A esa edad - cuando aún nadie le coronaba Rey- ya se comportaba Oscar como el Archiputti cortesAno que ahora es.
De lo forzado
A usted Nicho
a quien todo se lo he dicho
que quede de entredicho
que su bicho es mi capricho.
A usted Nicho
a quien siempre he dicho:
“Que aburrido ser escritor
prefiero el texticulo
de su gran escrotor”
February 23rd, 2006 at 10:09 pm
Ajá!
February 23rd, 2006 at 10:47 pm
Aja! FedOO.
aja! un soplo de comas mal puestas llega de pronto.
aja! y ahora lo recuerdo todo:
Se trata de un tipo que escribe. Iba a añadir culo, pero los culos añadidos me gustan demasiado. Además, por esta vez intento prescindir de ese enorme yOOO.
Se trata de lloriqueos vargasllosistas por un libro no firmado.
Se trata de polémicas de orden enciclopedico y saramagotico.
Se trata de duelos aristotelicos mientras Aristófanes muere de aburrimiento sentado en una nube.
Aja ! No se trata de mí.
Se trata de eso, de cosas muy poco fascinantes.
February 23rd, 2006 at 10:52 pm
Gran Óscar, usted, recuerda. Yo, también. Je!
February 23rd, 2006 at 10:54 pm
Me quedo con Aristófanes y Erzebeth.
February 23rd, 2006 at 11:50 pm
Óscar: lleva usted las cosas demasiado lejos. Es increíble su afán de notoriedad. Quizá debí decirle de otra manera -aunque al principio entendí, por su primera respuesta, que lo había tomado con humor; con humor fue que perpetré la parodia de sus versos, permitiéndome incluso enviarle un saludo cordial- que su texto estaba plagado de ripios. Una disculpa si lo ofendí. De todos modos, no lo creía capaz de armar toda esta porquería. Me asombra y decepciona, pues no lo esperaba de él, que Fedosy Santaella apoye todo esto. Usted espera, Óscar, que yo le responda sus fútiles ataques y los de sus compinches, que le siga el juego. Discúlpeme nuevamente, pero no lo haré. Aquí se acabaron mis visitas y comentarios a este ejercicio malsano de exhibicionismo que es su blog.
February 24th, 2006 at 12:22 am
“ejercicio malsano de exhibicionismo” ¿ por qué me elogia y luego dice que no vuelve más?. No tuvimos tiempo ni para desnudarnos.
Tendrá usted muy buenos anales pero su retórica del placer no es nada prolija.
p/*k: No tengo compinches tengo amantes. Sepa además que los exhibicionistas actuamos solos. Necesitamos de alguien que esté del otro lado observando
(lógica discreta de los malos modales)
February 24th, 2006 at 12:37 am
ripio