
No existe una tercera celda entre ellas. No hay nada al borde de sus cerraduras. Nada malévolo en sus cerrojos pintados de negro o en aquel buffon sosteniendo la misteriosa aguja…
Posted on 22 Julio 2006 by oscar orellana

No existe una tercera celda entre ellas. No hay nada al borde de sus cerraduras. Nada malévolo en sus cerrojos pintados de negro o en aquel buffon sosteniendo la misteriosa aguja…
Julio 22nd, 2006 at 2:17 pm
1. Cualquier presión dentro de las celdas debe evitarse. Una pequeña ventosa permite apresar y desprenderlas del ligamento, de modo muy suave. Luego bastará retirar el instrumento cortante, sin fuerza alguna, para verlas salir enteras de su cápsula.
2 y 3. Siempre he sentido una extraña fascinación por los espectaculos circenses. Facoeresis, he aquí mi humilde aporte.

Julio 25th, 2006 at 4:12 am
No entiendo. Nada.