
El silencio sucedió a la masacre. Un silencio, para señalar a los monstruos la hora en que debían aspirar su propia pestilencia.
Cuanto más el cuerpo se reduce, cuanto más se vuelve obsceno, viscoso y excesivo, deviene en plenitud su verdadera apariencia humana.
El silencio de un paisaje humano. Sin ojos, que continúan abiertos, como lo están los de un cadáver o un niño.













August 21st, 2006 at 10:39 pm
El retrato de una naturaleza muerta…
August 23rd, 2006 at 9:02 pm
Hermoso/asqueroso el ser humano.
Decadencia plasmada en cada acto del ser, belleza en su muerte.
Se vive para morir, y se muere para ser bello por una vez al menos.
Debería escribir algo sobre esto.