
Es un bello atardecer
para viajar al revés
Oh sí…!
une belle journée
para morderle a ese ángel los pies
para hacerse enfiler?
tailler la pipe?
cocinar spaghettí?
(Auss;-)
Posted on 24 December 2006 by admin

Es un bello atardecer
para viajar al revés
Oh sí…!
une belle journée
para morderle a ese ángel los pies
Posted on 17 December 2006 by admin

Al entrar en la joyería Zagorski. Consuelo Bratz compra tres cápsulas de oro.
- Sin caja - dice, mientras las hace pasar una a una a través de la invisible cadena que rodea su cuello. Usa anillos en el dedo meñique y el mayor, muy saver-faire.
El señor de Bratz y no al revés, que es descortés, conoció a Consuelo en España. Él estaba allí, porque es el país donde había nacido pero principalmente porque odia viajar. Consuelo, en tanto, es francesa a voluntad. Al contrario del señor de Bratz su pasión es viajar, aunque pocas veces se aleje de Madrid. Las grandes ciudades, ésas que permanecen iluminadas día y noche, son su rostro. Su cuerpo, su piel cosmopolita y poli-ana-tómica. Atómica.
Su primer encuentro se produjo en una cena aburridísima. Fueron sentados uno junto a otro, se entendieron bien pese a los problemas del idioma. Él la llamó al día siguiente. Ella sin embargo, le contestó la misma noche tras despedirse. (Le fatigan las etapas y los preámbulos semánticos, prefiere la cirugía ambulatoria que permite dejar atrás el dolor de forma rápida y reincorporarse a la vida en no más de uno o dos días, casi el mismo tiempo que toma realizarse una nichoplastía). El resto es historia por conocer, por conceder escribiré más adelante.
A Consuelo la imagino por sus Campos Elíseos, faraónica, dejándose arrastrar por dos enormes osos lanudos, que alguien tiñó esta mañana de rosa pastel uno y mora tarta el otro, a escondidas, justo antes que ambos despertaran. El Señor de Bratz está sentado a la mesa de un local en mitad de su Heure verte, haciendo el boceto de un nicho hipoxxxico que espera construir, con el ojo siniestro levemente enfocado hacia la mesera. Con el otro, atropellado, de pronto, por una nube de tormenta en tonos pastel y mora - pero aún verde-. Seguida de un elegante tobillo que se va afinando hasta…
-Mon Dieu!, grita Consuelo - Zut Alors! El señor de Bratz devora la mesera de limón en verde de una sola mirada y sale disparado en dirección verde a la caza de los osos lanudos en frenética carrera. Después, un momento de tensión, cuando las criaturas cruzan peligrOsOsamente la avenida. Pero el señor de Bratz llega justo a tiempo y toma las correas enrolladas en los suaves guantes color malva en verde de Consuelo. Es entonces cuando ella mira los ardientes ojos café en verde del señor de Bratz. Se besan en mitad del ancho boulevard, la pierna de Consuelo se instala entre las de él. Rebanando la proxxxémica urbana para más delicia que escándalo de los trance-untes.
Ahora trato de pensar en Consuelo con un color de pelo distinto, y sus labios repitiendo:
“Había una reina medieval, que tenía 76 bolsillos secretos en su vestido, en cada uno guardaba el corazon embalsamado de un amante. ¿Sabías vaquerito porno que las naranjas no son la única fruta?”.
Hasta disolver su imagen en un fundido de azúcar sabor verde.
Posted on 16 December 2006 by admin











Death Scene Per GreensonDr. Greenson also stated that he found Marilyn with her hand on the phone in his letter to Dr. Marianne Kris dated August 17th, 1962.“I could see from many feet away that Marilyn was no longer living. There she was, lying face down on the bed, bare shoulders exposed, and as I got closer I could see the phone clutched fiercely in her right hand. I suppose she was trying to make a phone call before she was overwhelmed. It was just unbelievable, so simple and final and over.”
Posted on 14 December 2006 by admin
Igor fue encontrado bajo una cama, aferrado a un pedazo de pan.
Pequeños Errores cotidianos


Posted on 14 December 2006 by admin
Estimado Dr. Krinsky:
Fue sumamente amable de su parte responder con extensión, y tan pronto. Admiro a las personas, que como usted, parecen interesarse por las ideas de otros. Estoy segura que no tengo ninguna observación inteligente que hacer sobre su informe, salvo evidenciar – junto a mi ignorancia - la absoluta fascinación por esos “pequeños misterios” como los nombra en su carta.
Todo ese asunto de las atracciones y los orificios corporales: el hecho que las moscas se dirijan primero a los ojos antes que a la boca continúe hasta hoy siendo una incógnita. O la astucia de las larvas por alejarse del cuerpo y enterrarse para evitar así ser devoradas por otros insectos.(¿Coincidirá conmigo en que resulta imposible no sorprenderse?)
¿De verdad aún hay gente que le pregunta si los cadáveres producen gusanos?. Pienso que además de absurda, es una idea horrible. Como puede ver me he dejado llevar por mis sentimientos al escribir, confío en que no le importe, solo quería hacerle saber de un modo más formal, que creo es usted el gran hombre de la entomología. Su afirmación sobre la incompatibilidad que yo me encontrara al aire libre y presentara, sin embargo, fauna de encierro, ha sido finalmente lo que llevó a preguntarse si no estuve oculta durante algunos días antes de ser colocada ahí, junto a la carretera.
Tiene razón también, cuando señala que las mucosas secas perdieron hace tiempo su atractivo.
No se moleste en responder a esta clase de carta divagadora, porque nunca la envié
Atentamente
Sylvia Hunt
Posted on 11 December 2006 by admin

21.20 Masturbarse, hacer espiritismo.
21.30 decir: “yo conozco el riesgo de mis silencios”
21.16 ¿ven? no es tan difícil retroceder el tiempo
21.27 ¿contornos del abismo? cuando la dramática bordea el efectismo.
21.34 soy leopoldo y loeb: “lo del niño una traveRsura, su muerte: un fataLismo”
Posted on 11 December 2006 by admin
Soy un melancólico. A los 6 años comprendí que no todos los seres humanos son personas. Si pudiera elegir, elegiría otra familia. En la mía había muy poca gente fascinante con la cual acostarse. A los seis años ya era triste, porque me aburría demasiado.