
Y estoy frente a ti no hace falta que me veas ¿Ves?
Y estoy frente a ti con los ojos sin odio ni alegría, con una mirada sin fondo que juraría es la mía ¿Ves?
La vida no es para siempre, lo que es un alivio. Y sin embargo, la vida sí es para siempre, basta un dios eterno y se vuelve una puerta abierta hacia el infierno.
Y estamos siempre cerca, aunque no lo parezca. Yo soy ese pez falso que enfrascaste cuando niño, espero paciente que la primera pata crezca, en un río que es muy estrecho o demasiado transparente.
Tu eres el caballo muerto que alguien arrojó al borde del camino. Por eso el silencio de mi infancia, sin hambre, sed o frío.
Y el pez falso frente al caballo muerto, intenta un consuelo.
- “Es el destino” -dice- .
Pero su voz no alcanza, como el agua que agita, nunca es suficiente. Jamás empaña la belleza inmóvil de tu brillo.
Y estoy dentro de ti, no hace falta que me incline ¿Ves?.
Porque ya sé que visto desde abajo,
tu oído no es más que un órgano gigante y mezquino.
Si prefiero la calle solitaria es por los árboles donde cuelgan lobos en cada rama.
Si prefiero la calle solitaria es porque aún se…




















January 22nd, 2007 at 10:26 pm
Por todo y a todos,gracias.
O.O
vaquerito porno dice gratzias
January 24th, 2007 at 12:45 am
A veces estar solo significa estar rodeado de gente. A veces buscando la soledad se encuentra el camino.
A veces estar solo es una opción.
January 24th, 2007 at 9:09 am
A veces sólo estar es una opción.
A veces (solo).
A veces ser es otra opción.
January 28th, 2007 at 5:48 am
qué buenos versos.
es parte de un libro ??
January 28th, 2007 at 7:18 am
Hródric:
Así es.Pero como aún no terminan por des/fallecer todos los amantes….
(Hubo algunos per/versos buenos, tienes razón)
saludos
February 8th, 2007 at 9:39 am
Si tu mirar supiera mentir, que no es así
Si tu boca al rozarme huyera
ya no habría más que decir
Quisiera abrirte el alma y compartir
Quisiera darte el cielo que hay en mí
volar a lo más alto y descubrir
aquello que aún nos queda por sentir
El corazón herido de tanto no sentir
y de pronto el calor entero
de tu voz que vuelve a mí