Una ventana superada por la noche,
de sombras que se equilibran ferozmente,
y sobre mi, entre mi,
traiciono la voz del niño y grito: ¡Ven!
Posted on 03 Julio 2008 by oscar orellana
Una ventana superada por la noche,
de sombras que se equilibran ferozmente,
y sobre mi, entre mi,
traiciono la voz del niño y grito: ¡Ven!