
Es tarde. El mundo se dobla en sus esquinas.
Alcanzar tu cara como un chorro de sangre.
El viento mueve las hojas, arruga el árbol bajo el cual los amantes se duermen
El amor se detiene siempre al borde de un parque.
Los paraguas agujerean el cielo













July 18th, 2008 at 4:52 am
Recorro tu exhibición y me encuentro ante un registro fascinante, de una experiencia textual fuera de lo común. Rica en ambigüedad, salida de lo más profundo de un “sí mismo”, de alucinaciones -creadas, verdaderas, poco importa-.
Busco y no encuentro rastro aparente de un trabajo literario ambicioso, de una voluntad por comprometerse, escasas señales para un estilo bien particular.
Imágenes expuestas con la certeza de un sonámbulo. Algo y todo, en esa infancia, que no cesa de ser mencionada, infierno y paraíso, al parecer, de tu extraña belleza
(Hace 2 años te escribí con la excusa de una pequeña aclaración sobre tu “hospital de salpetriere”, respondiste brevemente, adjuntaste el fragmento de un sueño, más bien una pesadilla ¿te acuerdas?)
¿Publicarás algún día?
recibe mis saludos
Xavier