Al igual que mis sentidos y todos los miembros de mi cuerpo, las partes sexuales tienen sus disfrutes transformados, que han quedado muy particulares, espirituales y puros. Así, conectados a la mística, mis placeres, sus sensaciones carnales y el afecto, ahora divinizan.
Todas las partes del cuerpo parecen también santas.
Rídiculo. El-postura y sin estigmas me descaverizo. Prueba incuestionable a todo ojo soy.
Hago bien en avanzarme. Un caso paradigmático, en fenómeno me apasiono. Denuncio el comercio de carne humana.
Como.
Alucino.
Ningún tratamiento hipnótico, ni todas las practicas de influencia y sugerencia tendrán sobre mí (MI) efecto. Sobre esta supuesta contracción histérica.
yo (YO) luis, la interpretación contradigo. Una vida invento. De la gravedad y sus inconstantes pesos me libero. Pero allí también fallo. Equilibrio, tentación. aburrimiento, sequía, tortura, consolación de extasis. Estas sensaciones cuyo origen no puedo reprimir (desenfrenado que cargo en ellas) suena un golpe después como pecado horrible del abismo meláncolico nuestro santo de levitación maniaca. Yo de ti nuestra fe en hallalí- luis
Me áureo de una luz calva (porque las ausencias son de límites falicos, sí), fenómenos hipocondriacos, desgarradores me colman en adelante. Anal y respiración celeste: un pez. Despenetro entero los perpetuos caminos siempre duros, siempre impuestos. Uretra a tientas, exit-de señales más turbias.
Yo conozco los síntomas de mi pensamiento y en el cuerpo elevo una volatilidad extraña, de accesos sin contornos, a la inmoralidad infantil me traslado. Un sentido en reverso.
Es la monstruación QUE TOMA de psi, testigo del crucificado y al cielo asciende ¿pero quién?.




7 Comments
pff, oye te extrañé. jeje. aunque extrañar sea tan obvio
me mortifica no leerte, te como y te alucino ,y cuando se que estás presente me extasío
yo tambien te extrañé jajaja, besos
La obviedad es insultante pero te extrañamos
Hay un amor de letras discordantes que resuena en ciertas formas de felicidad -parecidas a escalpelos en una sinfonía nocturna y eminentemente genital. No le rindo tributo, señor Orellana, porque el tributo es un regalo paupérrimo en según qué manos y con según qué intenciones. Sus exhibiciones siguen pareciéndome exquisitas.
YO.
se suele extrañar las cosas que nos sacan de la rutina, que nos sacan de las murallas húmedas y gruesas de nuestro frágiles castillos.
a veces dan ganas de que haya publicaciones todos los días.
un saludo. (y felices fiestas, por si aca…)
siempre tendrás un lugar en mi perturbado corazón.
Llegado a tu principio, ya no deseo el fin…
falsificado o no, imposible librarme de tus textos, de tus melancolías de niño tristisimo…
sincero y siniestro, todo en ti despierta curiosidad
Yo no conozco a Oscar
pero te conozco a ti
cuando vuelves?
que todo se ordena nuevamente,
uniformidad despreciable de los otros