
El movimiento mortal inventado en la puntuación del sismólogo, sobre las casas, las cuevas y los mataderos. En todas partes, de arriba abajo, el terror abierto, las bestias tiemblan.
Todavía no tenemos noticias de si otras noches. Todavía de si agua o más hambre. Ni un rumor de inmovilidad, ni mucho menos.
En un bosque de rostros, los ojos se inflaman. Ya comienza el grito de las horribles victorias, los saqueos, el montaje pixelado de las cámaras, la inauguración de un mártir.
Un niño del mar regresa. En el cuerpo trae las preciosas escamas.





Febrero 28th, 2010 at 7:01 pm
Oscilaciones que sólo una loca como ésta, desea para sí misma.
Un abrazo, O.
Abril 27th, 2010 at 4:52 am
tiembla en la carne