“La alegría de imaginar un cuchillo que gira clavado en mi corazón”

“Mi fuerza no da ya para una frase más. Sí, si se tratara de palabras, si bastase colocar una palabra y pudiera uno apartarse con la tranquila conciencia de haberla llenado totalmente de uno mismo.”
“Por fin doy con “estigmatizar” y la frase adecuada a ella, pero no dejo que salga aún de mi boca, con tanto asco y tanta vergüenza como si se tratase de carne cruda, carne cortada de mí mismo (tantos esfuerzos me ha costado)”
“La tensión que se me pone a menudo en la mitad izquierda del cráneo; la siento como una lepra interna que, si prescindo de los aspectos desagradables y me limito a observar, me produce la misma impresión que cuando veo la sección transversal del cráneo en los libros escolares, o una disección casi indolora, en vivo, en la que el cuchillo, un poco refrescante, cauto, que se detiene y retrocede a menudo, y que a veces descansa, va cortando membranas finas como el papel muy cerca de sectores del cerebro en plena actividad.”

La Rastra… Al vibrar, rasga con la punta de las agujas la superficie del cuerpo, estremecido a su vez por la Cama.
El oficial invita a observar cómo va tomando forma la inscripción sobre el cuerpo: Cada aguja larga va acompañada por una más corta. La larga se reduce a escribir, y la corta arroja agua, para lavar la sangre y mantener legible la inscripción.

Charlie Deaux













