Y más allá de lo inconcluso
Incluso,
There Are No Hands To Caress My Face
Frente a la fascinación mortal constante:
Estos hombres no darán nada a nadie
Un agujero blanco bombea apenas una mancha
There Are No Hands To Caress My Face
La violencia del deseo está aquí
Liberada de toda dificultad aparente
En final de sesión y psicoanálisis
There Are No Hands To Caress My Face
Mientras celebran la canción
Que Freud enseña a Jung
Y Lacan a escondidas repite:
Componer una fotografía no es lo mismo que comenzar a escribir una historia: Es escribir toda la historia de una vez.
Estas personas que aparecen en las imágenes me son conocidas porque alguien ya me ha contado su historia. Y la historia no es otra cosa que negar, que negarnos. El negativo, es la placa que fuerza el pasado, hasta adquirir el aspecto que cada uno desea. Entonces, todos nos convertimos en historiadores.
¿Y el positivo será luego la memoria?. ¿Qué es finalmente la memoria?. ¿Devaneos de imbéciles que no se han hecho cargo de olvidar?
Como mal historiador yo escribiría:
- En esa cara hay algo trágico
- Me parece grotesco e intolerable
- Estoy convencido de su carácter maléfico
- la técnica es brillante más no original
- Parece justo ahí, dividirse hasta el límite
- La luz cae sobre ella como una sinfonía
- Un aire de banalidad: lo superficial también pesa
- ¡Miren ese acercamiento! contemplativo y patético
- No digo que su vida no sea triste, por el contrario, preferiría otra aún más siniestra…
(Los museos como las fotografías, son una idea absurda y elevada del hombre)
Parca y solemne
humilde y compleja
experta e primitiva
prevista e intrevista
chupada y escupida
libre y privada
se exceptúa del capicúa
sola y acompañada
bañada de sombra
seca y sobada
seta y hongo
palpita fría y escasa
lunática y febril
sonámbula de su propia luna
gula inhibida
perenne como un pene
perpetua como un higo
la hermafrodita