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	<title>La Exhibicion Perturbada &#187; Relatos</title>
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		<title>El principito y el enano de Lagerkvist</title>
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		<pubDate>Thu, 03 Mar 2005 18:36:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>oscar orellana</dc:creator>
				<category><![CDATA[Antes de cruzar el Estigia]]></category>
		<category><![CDATA[Exhi-Textual]]></category>
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		<description><![CDATA[ El Principito se fastidia con facilidad, y hay días enteros  en que ni siquiera  yo, su enano predilecto logra divertirle en modo alguno. Sin embargo, todo esto cambió desde cuando  permitimos  que los niños  que jugaban  frente al puente levadizo  entraran  al  castillo.
Una vez capturados [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.exhibicionperturbada.net/wp-content/uploads/2008/02/principito.JPG" /> El Principito se fastidia con facilidad, y hay días enteros  en que ni siquiera  yo, su enano predilecto logra divertirle en modo alguno. Sin embargo, todo esto cambió desde cuando  permitimos  que los niños  que jugaban  frente al puente levadizo  entraran  al  castillo.</p>
<p>Una vez capturados me apresuro  en instruir a los  sirvientes  acerca de cuales deben ser o no  descuartizados  y de otras labores  que dada  mi estatura pero en especial  mi cargo, me resultan imposible de realizar.</p>
<p>Finalizados los preparativos me dirijo personalmente  a dar cuenta de todo lo acontecido al pequeño príncipe, quien incapaz de ocultar su alegría  recorre sonriente   la sala donde parte de  los niños  permanecen aún colgados de  ganchos. Al oír sus súplicas y ver como se contorsionan El Principito  finge horror, a veces incluso corta las cuerdas y  me ordena seque  las lágrimas para reconfortarlos. Entonces me alejo un poco para observar como  les atraviesa de extremo a extremo  la garganta con su engarzado cuchillo. Después él se  oculta en algún  rincón y fija sus ojos sobre mi cuerpo desnudo adentrándose en el cadáver.</p>
<p>En ciertas  ocasiones mientras recorremos la comarca   elige un niño al azar. Al día siguiente regreso yo solo  y lo seduzco con esas ridiculeces que hacen los otros enanos para divertimento de la  muchedumbre. Tras  conseguir su confianza hago que me siga hasta alcanzar el estrecho  pasillo que lleva al fondo de la cámara mortuoria, desde donde emerge  iluminada la figura del Principito  en su fino traje que apuñala el cuello del muchacho. Al ver como la sangre brota del  cuerpo convulsionado se abandona  a un misterioso estado.</p>
<p>Se acerca, desgarra mis ropas y  sostiene mi pene  mientras lo frota contra el vientre del pequeño infeliz hasta hacerme eyacular. Más tarde regresa y se  tiende sobre el cuerpo decapitado, introduce en vano  su frágil sexo  entre las rígidas piernas. Luego me pide  queme el resto del cuerpo  pero conserve su cabeza. Finalmente, sobre el piso manchado de sangre cae exhausto en un profundo sueño.</p>
<p>A la mañana ordena traigan  la cabeza y ante ésta, se arrodilla llorando y  promete así mismo  reformarse. Acerca sus labios, la besa largamente y  regresa a su cama llevándola consigo, diciéndole que muy pronto se reunirá con otras cabezas tan bellas como ella.</p>
<p>Uno de los juegos preferidos de El Principito es  tener su colección de cabezas decapitadas clavadas ante su vista. Luego llama al mejor  un artista de su corte, para que  ondule exquisitamente el cabello de cada una  pinte los labios y las mejillas hasta darles un aspecto de increíble belleza. Cuando tiene ya suficientes, me encomienda organice un concurso de belleza, donde todos sus sirvientes deben elegir cual de ellas es la cabeza  más hermosa.</p>
<p>Los caprichos  de El Principito no tienen límites por lo que justo en este momento me dispongo a salir en búsqueda de un pequeño. Se me ha solicitado  sea  rubio y de  rostro angelical. Una vez encuentre al indicado, el  cual en ningún caso debe sobrepasar los 10 años, lo meteré por los túneles ocultos del castillo para sorprender  a mi Señor  y aumentar así aún más su deleite. Después ataremos sus muñecas con una soga y lo colgaremos de la viga más alta para ver como el cuerpo se balancea inútilmente hasta que<a href="http://aura-archangemaudit.blogspot.com/2006/01/gilles-de-rais-el-mariscal-de-las.html"> El Principito </a>acabe por aburrirse y decida bajarlo para comenzar de nuevo.</p>
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